Si un dato ya existe... no debería volver a escribirse.
Hay un tipo de error que rara vez aparece en una auditoría.
Pero consume cientos de horas al año.
- Introducir la misma información en varios sitios.
- Actualizar un documento.
- Después otro.
- Después una hoja Excel.
- Después una base de datos.
- Después un informe.
Y confiar en que todo siga siendo coherente.
El problema no suele ser escribir un dato.
El problema aparece cuando ese mismo dato existe en cinco lugares distintos.
Porque entonces ya no sabemos cuál es el correcto.
- Cada duplicidad aumenta el riesgo de incoherencias.
- De errores.
- De retrabajo.
Y de decisiones tomadas con información diferente.
Por eso creemos que un sistema de gestión debería cumplir un principio muy sencillo:
Cada dato debería tener un único lugar.
Y, desde ahí, alimentar automáticamente todos los procesos que lo necesitan.
No porque sea más moderno.
Sino porque es mucho más fiable.
Hacer fácil lo complejo también significa confiar en una única versión de la realidad.



